Lo que quedó

Yo quería amarte siempre,
no en ocasiones.
Y tomarte de la mano
sin precauciones.
Amanecer a tu lado,
y en el silencio,
escuchar un te amo
y darte un beso.

En cambio tú:

Mi dedos tomabas bajo el mantel.
Y la caricias,
tan precavidas como espontáneas,
bajo un horario podían ser.

Hoy no hay amor,
ni eterno ni ocasional.
Solo un silencio entre nosotros
que nos distancia,
y ya no hay ganas de regresar.

Renacer del amor

Llegaste a mi vida cual sonido en el viento.
Creaste un impacto con tu lindo mirar.
Tomaste mi mano y preguntaste: ¿Bailamos?
Y yo, sin palabras, te seguí el compás.
Ahora nuestros cuerpos, fundidos en uno,
danzan sin pensar en el alrededor.
Y tus suaves caricias y tus tiernos susurros,
me hacen sospechar que renació el amor.

Hay una página en blanco en mi cuaderno

Hay una página en blanco en mi cuaderno,
sobre él un lapicero negro,
lejos de él palabras que no llegan.

Hay una página en blanco en mi cuaderno
que quiere ser rayada con mis sueños.

Sí, tengo sueños.
Y un cuaderno con una página en blanco.
Y, además, un lapicero negro.

Pero las palabras siguen sin llegar.
Aun así mis sueños no se van.

 

Los números de 2014

Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un informe sobre el año 2014 de este blog.

Aquí hay un extracto:

Un teleférico de San Francisco puede contener 60 personas. Este blog fue visto por 600 veces en 2014. Si el blog fue un teleférico, se necesitarían alrededor de 10 viajes para llevar tantas personas.

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